La vuvuzela: un símbolo sudafricano hecho en China
La popular trompeta del Mundial de Sudáfrica es el orgullo de los chinos que las producen
Viernes, 09 de julio de 2010 a las 14:08
- Medios indican que el 90 % de las vuvuzelas fueron hechas en China
- Sondeo descubre que el 60 % de los encuestados está orgulloso de las populares vuvuzelas hechas en China
- Las vuvuzelas se hacen con plástico derretido en un molde
- Los clientes nacionales ordenan las trompetas para los Juegos Asiáticos
- Una abuela inventó a la rival de la vuvuzela para curar a su mamá
- Los mexicanos esperan la revancha contra Argentina al ritmo de vuvuzelas
- El peculiar sonido de la vuvuzela puede llegar a tener su encanto
- Las vuvuzelas del Mundial ensordecen y hacen que los labios se hinchen
- Las vuvuzelas estarán permitidas durante la Copa del Mundo
- En el Mundial, los oídos están en riesgo por las 'vuvuzelas'
NINGBO, CHINA (CNN) — El equipo de futbol chino no llegó a la Copa Mundial, pero eso no significa que no se haya sentido su presencia. El gigante asiático acaparó el que quizás sea el aspecto más inolvidable fuera del campo: la vuvuzela.
El 90 % de las vuvuzelas, la trompeta sudafricana cuyo ruidoso sonido se volvió sinónimo de la Copa Mundial 2010, fueron hechas en China, según el diario China Daily.
Los chinos lo hicieron de la misma forma que lo han hecho con muchos otros productos: con bajo costo y manufactura rápida en fábricas como la de Wu Yuye, fuera de la ciudad de Ningbo, al sureste de China.
Con sólo unas docenas de empleados, fabrica más de 20,000 trompetas al día. En lo que va del año han creado más de un millón.
"Estoy muy orgullosa de las vuvuzelas hechas para la Copa Mundial en Sudáfrica, sobre todo porque nuestra fábrica familiar es pequeña”, dijo Wu. Y no es la única: un sondeo reciente realizado por los medios nacionales descubrió que más del 60 % de los encuestados estaban orgullosos de que las vuvuzelas hechas en China, fueran tan populares en Sudáfrica.
Hacer las trompetas es fácil: se derrite plástico en un molde y después se corta. Un grupo pequeño de mujeres corta las puntas para terminar el proceso.
Wu dijo que el costo por vuvuzela es de aproximadamente 40 centavos de dólar, pero fuera de los estadios en Johannesburgo se llegan a vender hasta en 8 dólares. A pesar de su precio, no llega mucho de esto a los fabricantes chinos. Wu dijo que apenas gana unos centavos por cada una.
"Aunque no hacemos mucho dinero, estoy segura de que tendremos un futuro próspero haciéndolas”, dijo. Esto se debe a que Wu y otros productores de vuvuzelas en China ven más allá de la Copa Mundial.
Los pedidos nacionales ya comienzan a llegar, pues deben abastecer al público de los Juegos Asiáticos en Guangzhou, este mismo año.
Wu espera que la vuvuzela sea el próximo accesorio obligatorio para los fanáticos de los deportes, quizás el nuevo guante de espuma tan popular en los estadios de béisbol o rugby.
Aunque se ha discutido sobre el molesto ruido de las vuvuzelas, Wu tiene tacto empresarial: “la vuvuzela es una tradición en Sudáfrica y su sonido es alegre”, dijo.



