Leyendas de los Juegos Panamericanos
Los atletas que hicieron historia en la justa continental que en el 2011 tendrá como sede a Guadalajara
Sábado, 01 de octubre de 2011 a las 01:38

(MexSport Archivo )
La fondista cubana Ana Fidelia Quirot se ganó con cada zancada el apodo de La Tormenta del Caribe. La corredora se erigió como una de las grandes leyendas atléticas de los Juegos Panamericanos cuando en Indianápolis 1987 se llevó el doblete dorado en los 400 y 800 metros.
Ana Fidelia fue la síntesis de la grandeza y la sencillez. En el tartán, en el continente americano no tuvo quién la retara.
Ana Fidelia arrancó su reinado en el estadio del gran rival, Estados Unidos, y tuvo la virtud de coronarse ante su propio pueblo. En La Habana 1991 repitió las coronas en 400 y 800 metros. Marca sin igual en la historia de las justas continentales.
La gran atleta sobrevivió a un incendio en 1993. Gran parte de su cuerpo sufrió quemaduras cuando trabajaba. Después de un prolongado tiempo de recuperación volvió a las pistas y La Tormenta del Caribe llevó a espacios de gigantes su dominio con una plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y los títulos mundiales de Gotemburgo 1995 y Atenas 1997.
