Medellín: el ejemplo de cómo se puede combatir al narcotráfico con libros
Sergio Fajardo, ex alcalde de la cudad colombiana, narra en México su éxito en el combate al narcotráfico a través de la lectura
Martes, 07 de diciembre de 2010 a las 08:26

Sergio Fajardo participó en las charlas de promoción de la lectura de FIL, con un testimonio inigualable: el combate a la violencia con libros (Cortesía FIL 2010 / Ana Cristina Rodríguez Martínez).
- La ciudad de Medellin en Colombia era una ciudad extremadamente violenta y presa de los narcotraficantes
- Sergio Fajardo llegó a la alcaldía en 2004 y, mediante un programa de cultura y promoción de la lectura, logró darle a la juventud de su ciudad una opción que no fuera traficar droga
- Los niveles de violencia bajaron y el modelo de bibliotecas públicas le han valido la mejor calificación en la ecuesta de Probidad 2010
- Los titanes de los libros, juntos en 2011
- La literatura indígena, pájaro de 400 voces
- 10 años de viajar en su biblioteca rodante
- Especial: Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2010
- Expertos: lejos de una 'colombianización' en México
- La amenaza contra maestros en Juárez se agudiza
- Las escuelas en Juárez se quedan vacías
- El narcotráfico a la literatura, 7 escritores jóvenes
- 6 opciones literarias para empezar
![]() |
Con un grupo de personas amigas dijimos ‘no nos podemos morir diciendo cómo debería de ser el mundo’ | |
| Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellin 2004-2007 | ![]() |
|
Violencia, desigualdad social y corrupción son los principales problemas que Sergio Fajardo encontró cuando en 2004 llegó a gobernar la ciudad colombiana de Medellín, asolada en ese tiempo por el narcotráfico.
Tres años, bibliotecas y libros fueron la clave para transformar el rostro adusto de la ciudad por un lugar donde la gente busca oportunidades para ser mejor.
Uno de los resultados fue que Medellín obtuvo la mejor calificación en la cuarta encuesta de Probidad 2010, que llevan a cabo las cámaras empresariales de Colombia para medir el grado de corrupción que existe en cada una de las ciudades.
Durante su gobierno, el alcalde Fajardo transformó la comuna gris y peligrosa que el crimen había hecho de Medellín, en la ciudad de la esperanza. Así lo contó el propio Fajardo al compartir entre los asistente a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, la manera en que lo logró.
Educación y cultura fueron sus grandes aliadas en esta cruzada, cuya narración fue transformado el rostro de los asistentes a su charla, pasando primero de la incredulidad, la sorpresa, el asombro y hasta la ovación que al final le ofrecieron de pie.
Fajardo empezó su administración con una consigna: dar lo mejor a los más pobres. Los mejores parques, las más modernas escuelas, bibliotecas, espectáculos. "Les devolvimos la dignidad a un pueblo que antes sólo recibía migajas y encima las agradecía", dijo.
Sergio Fajardo es uno de los pocos ejemplos en América Latina que prueba cómo una persona de clase media educada despierta del pasmo frente al mundo de la política, se integra a él, y consigue el triunfo electoral para situarse en el lugar indicado para implementar estrategias de cambio, la suya consistió en golpear a la violencia de Medellín con cultura.
"Con un grupo de personas amigas dijimos 'no nos podemos morir diciendo cómo debería de ser el mundo'", recuerda el ex alcalde como el motor que lo llevó a incursionar en política.
Captador de deseos
Sergio Fajardo no sólo revolucionó las políticas de prevención del delito y la violencia en Medellín sino que, tras su historia, también existe un modelo fresco y ciudadano de hacer campaña.
Desde su participación en las dos últimas contiendas electorales de Colombia, se destacó por salir a recorrer a pie las calles de la ciudad y abordar los vehículos del transporte público para hablar con las personas comunes. Así logró hacer un diagnóstico de los anhelos de la gente y diseñar una estrategia de gobierno basada en la participación ciudadana y la defensa del interés público.
Como si se tratara de un gran salón de clases, Fajardo llegó a la FIL cargado de imágenes y diagramas que explicaban su exitosa experiencia en la promoción de la lectura y así, los mexicanos reunidos en la FIL pudieron ver las bibliotecas públicas que transformaron a la ciudad y a la sociedad.
"Si nos hubiéramos robado un peso, todo esto que ustedes ven ahora, no estaría ahí", dijo al recibir un aplauso de los asistentes.
Se trata de bibliotecas y campañas de lectura que acercan a la gente a talleres donde se puede soñar con una vida diferente. De espacios dignos que todos valoran y cuidan para sí y los suyos.
Por ejemplo, el pasado septiembre, dentro de la IV Fiesta del Libro y la Cultura, se llevó a cabo el Primer Encuentro de Clubes de Lectura y Tertulias Literarias en la ciudad de Medellín; este evento fue una iniciativa que surgió del Comité Interinstitucional del Plan de Lectura: Medellín una ciudad para leer y escribir, y que fue organizado por la Biblioteca Pública Piloto, la Red de Bibliotecas y la Corporación Cultural Estanislao Zuleta.
Otro programa destacado es la iniciación a la lectura en la infancia temprana llamado Pasitos lectores. Y junto a esas iniciativas hay otras, todas compiladas en la página de internet www.reddebibliotecas.org.co
Sergio Fajardo, matemático de profesión y maestro, comprendió en la alcaldía que para desarrollar empresas culturales como la de su equipo, los políticos deben amar la lectura y ser unos apasionados por el conocimiento.
Fajardo habló de sus viajes recientes a los estados norteños de México, donde dice que ha encontrado historias similares a las que vivía Medellín hasta hace algunos años: crimen, narcotráfico, miedo.
La fórmula que planteó para transformar este panorama, según dijo, es reducir la puerta de entrada al mundo del narcotráfico, a través de opciones principalmente para los jóvenes, como educación y empleo.



