'Toño', el rapero que pasó de la oscuridad de una celda a los reflectores
Después de pasar injustamente más de dos años en prisión, el protagonista del documental 'Presunto culpable' vuelve a la escena con su rap
Miércoles, 13 de abril de 2011 a las 17:48
- Antonio Zúñiga fue culpado de un homicidio que no cometió, por lo que peleó más de dos años para demostrar su libertad
- 'Presunto culpable' documentó en video las irregularidades en el proceso legal que se le siguió a Toño, lo que al final ayudó para que fuera absuelto
- La música que viste la cinta son composiciones de Toño, quien gusta del rap y el break dance
- Zúñiga trabaja en la promoción de la banda sonora del documental y fue invitado a cantar en el festival musical 'Vive Latino'
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La gente buena con que te encuentras en la cárcel, la gente buena con la que convives, en el lugar donde te acostumbras a vivir, nunca la olvidas, siempre las llevas en el corazón, y nunca van a salir de ahí | |
| Antonio Zúñiga, protagonista de 'Presunto culpable' | ![]() |
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CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — Ser un cantante famoso puede ser el sueño de muchos, aunque el precio de lograrlo suele ser alto y en ocasiones injusto. Es el caso de Antonio Zúñiga, un joven mexicano que busca destacar en el mundo de la música hip hop, pese a que su cara es reconocida en su país como la del Presunto culpable de un homicidio que no cometió.
Su historia es la versión macabra y de la vida real, de la película basada en un argumento de ficción del director Martín Scorsese, la cinta El rey de la comedia (1982,) cuyo personaje principal, Rupert Pupkin (interpretado por Robert de Niro) impulsó su incipiente carrera artística luego de haber estado en la cárcel.
Pero el paso de Antonio por la cárcel fue un episodio injustificado que, pese a eso, enmarca su ingreso al mundo de la música de una manera que aún no se sabe que tan fuerte o estable será.
Su imagen es, desde febrero de 2011 -fecha en la que se estrenó en las salas de cine el documental Presunto culpable-, una icónica figura que representa la injusticia y la denuncia de un sistema penal con muchas fallas en México.
Con todo eso a cuestas, Toño, como lo llaman sus amigos, sólo quiere cantar sus canciones de rap. No desentona con las múltiples anécdotas que rodean el género musical que escogió. No es raro escuchar que los cantantes de hip hop han tenido problemas con la ley y viven en medio de la polémica:
En Estados Unidos destaca la historia de 50 cent, ex traficante de droga; Lil Wayne, preso por posesión ilegal de armas o Snoop Dogg, acusado de homicidio tras un pleito entre pandillas rivales, por ejemplo.
Aunque lo de Toño es un caso distinto. Descrito por sus vecinos de la violenta y conflictiva delegación Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México, como un hombre sencillo que no se metía en problemas, el joven tuvo el infortunio de ingresar a prisión por un delito que no cometió.
Todo se remonta a 2005, cuando Zúñiga, un comerciante ambulante que reparaba computadoras y vendía videojuegos en un tianguis (mercado informal) de las calles de Iztapalapa, fue detenido sin una orden judicial oficial, acusado de haber matado a una persona.
El joven fue sentenciado a 20 años de cárcel por un juez, pese a que no había pruebas físicas contundentes que confirmaran su participación en el asesinato, y sin una investigación ministerial adecuada.
Toño solicitó la defensa de los abogados Layda Negrete y Roberto Hernández, quienes lograron reabrir el caso al encontrar irregularidades en el proceso legal que se le siguió al acusado. Todo fue documentado en video.
Fueron más de dos años de batalla para que Zúñiga pudiera demostrar su inocencia, lapso en el que permaneció preso y se dedicó a componer versos de canciones con los ritmos callejeros del hip hop, así como a practicar el break dance, pasatiempo que ya combinaba desde antes con su actividad de comerciante.
“Me hace sentir libre”, explica Zúñiga sobre el baile, al inicio de la película que documentó su caso. La filmación de los juicios y de la vida del joven comerciante en el interior del reclusorio fue fundamental para que al final fuera absuelto y liberado.
Las canciones que visten al documental son precisamente composiciones hechas por el mismo Toño. Temas como Iztapa rap, Me confundieron, Las rejas, forman parte de la banda sonora de la película, misma que salió a la venta el pasado 22 de marzo como parte de la promoción.
El talento de Zúñiga se dio a conocer por el documental, el cual estuvo rodeado de otra polémica tras su estreno; cuando la persona que lo acusaba de asesinato se inconformó ante un juez por el uso “no autorizado” de su imagen en la cinta, por lo que fue retirada temporalmente de las salas de cine.
El público y la prensa mexicana hicieron del filme, de la suspensión de la exhibición, de la crítica social implícita y de la historia de Antonio, un tema de conversación y publicación durante semanas.
Entonces llegó el anuncio. El Presunto culpable se presentaría como cantautor en un festival musical cuyos escenarios albergarían a grandes del rock en español e inglés.
Esa era la fama que él estaba esperando, aunque ya gozaba de la que el documental le había dejado. El festival Vive Latino incluye en su cartel desde grupos consagrados hasta nuevas bandas, a las que se les da la oportunidad de presentarse ante un público amante del rock.
Así le llegó la oportunidad a Antonio para mostrar su talento en la interpretación del hip hop y para el baile. Junto al dúo Alfa y Omega, Toño se presentó en el escenario portando una camiseta donde se leía el nombre del documental que lo puso ante los ojos del público.
Entrevistado por CNNMéxico al término de su concierto, el ahora cantante señaló que nunca imaginó estar arriba de un escenario tan importante como es "el Vive".
“Estar del otro lado de la moneda, es súper, me siento como el que atiende la cremería, así de: ‘¿qué va a llevar?’”, comentó Toño, quien añadió que su vida ha dado un giro impresionante.
“La vida ha tenido altibajos, pero nada como tener una sonrisa y seguir adelante, y dándole con todo”, dijo.
Al mismo tiempo que el reggae del argentino Fidel Nadal se hacía escuchar en el escenario principal del Vive Latino 2011, algunos otros, ciertamente no muchos, se congregaron en un escenario alterno para saciar su curiosidad por conocer al protagonista del documental que acaparó titulares de prensa durante semanas.
Mucho antes de enfrentar la acusación de homicidio, Toño Zúñiga ya rapeaba con sus amigos Luis (Alfa) y Víctor Mendoza (Omega). Incluso llegaron a grabar el video de una canción en donde se relata la historia de un hombre que es detenido por la policía, “fue como una premonición”, dijo el protagonista en el documental.
“Espero puedan disfrutar la vida, después de ver lo que me sucedió”, gritó Toño a los jóvenes que se reunieron a escucharlo desde el escenario donde se cumplía uno de sus sueños.
“¿Quién quiere que le hagan una película como a mí?” preguntó irónicamente Toño al público que bailaba con los brazos en alto al ritmo de las notas hiphoperas de sus canciones, aunque la mayoría de los presentes no sabían las letras, algo que el mismo Zúñiga hizo notar a CNNMéxico.
“¿Qué le pasa a la gente que no se sabía las canciones? Todos estaban bien prendidos, pero para eso (que las canten) hay que darles más discos”, dijo Toño, quien debutaba en el festival incluso como fanático de la música.
“Yo siempre me decía, vamos ‘al Vive’, (pero) es que tengo que chambear, tengo que trabajar, tengo que pagar mi renta, y todos mis cuates si van”, señaló el rapero que, junto con la firma discográfica EMI, trabaja en la promoción de sus temas como soundtrack de la película.
La compañía de discos no ha confirmado si firmarán con Antonio Zúñiga un contrato como artista o si sólo se trata de la promoción de ese material musical derivado de la cinta, pero Toño confía en su talento y en que este sea el inicio de una carrera.
“Tenemos rolas (canciones) que se hicieron adentro de la cárcel, que reflejan cómo me sentí, qué hice. Es una canción para mi mamá, para mi hija”, dijo.
Iztapa rap en mis venas
Parte de las composiciones de Toño tiene que ver con el lugar en donde vive. Como habitante y comerciante de Iztapalapa, los aspectos de esta delegación, una de las más conflictivas de la Ciudad de México, están presentes.
Con una población de 1.8 millones de habitantes, Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México, es conocida entre las 16 delegaciones que conforman el D.F. por sus altos índices de delincuencia, narcomenudeo y homicidios. Cifras de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) indican que esta demarcación sumó al menos 470 asesinatos en los últimos tres años.
Una de las colonias más conflictivas de esa delegación, la más poblada de la Ciudad de México, es precisamente en la que vivía Toño.
Después de alcanzar la libertad, Zúñiga dejó la casa que rentaba en esa colonia, así como su puesto de computadoras, por cuestiones de seguridad.
Algunos de sus vecinos nunca lo conocieron en persona, pero después de Presunto culpable, ubican su nombre y la casa que habitó. “Vivíamos tan cerca, y no sabía que era el chavo de la película”, dijo una señora que pidió no publicar su nombre porque “el barrio es vengativo”.
“Mis hijas fueron a buscarlo al tianguis después de ver la película, pero ya no estaba su puesto”, señaló otra habitante de la colonia, quien agregó que Toño se fue de ese lugar por “amenazas”.
Otro de sus vecinos, Juan González, lo recuerda como una persona “sencilla, alegre, que bailaba”.
El señor González, quien tiene su negocio de reparación de llantas a dos casas de donde vivía Toño, contó que un día el joven le comentó que estaba adentrándose en el mundo del hip hop, “tengo mis cuates, y me la llevo suave”, recordó sus palabras.
González, un ex luchador mexicano conocido en sus buenos tiempos como el Barón Chumedo, comentó a CNNMéxico que una vez sugirió a Toño que por su estatura, en vez de dedicarse a la música debería practicar la lucha libre. “Ahora que vi el documental dije: 'éste si la hubiera hecho en la lucha libre, tiene buena agilidad, cómo baila y todo'”, dijo.
Cuando le dijeron a Juan que Toño había sido detenido, lo visitó en varias ocasiones en el Reclusorio Oriente, por lo que su amistad se fortaleció, según lo que también Zúñiga recuerda.
“Ahora que es famoso ya ni va a venir acá”, bromeó Juan, y añadió, “Yo creo que una persona que está en el hospital, una persona que está enferma, una persona que está en la cárcel, cuando tu lo vas a ver, yo creo que eso no se olvida".
Y Toño coincidió con su ex vecino en eso. Prometió que nunca se olvidará de su gente, pues “sigo siendo de allí”.
“La gente buena con que te encuentras en la cárcel, la gente buena con la que convives, en el lugar donde te acostumbras a vivir, nunca la olvidas, siempre las llevas en el corazón, y nunca van a salir de ahí, claro que me voy a estar echando unas vueltas allá para cotorrear”, dijo.
Toño no le guarda rencor a nadie.






