Las palabras que engalanan el Nobel de Literatura
En la entrega del premio más importante del mundo de las letras algunos discursos de los galardonados dan color a esta ceremonia

(Archivo EFE)
(CNNMéxico) — Durante su discurso de recepción del premio Nobel de Literatura en 1971, el poeta chileno Pablo Neruda reflexionó sobre su trabajo y el papel del poeta en la sociedad.
Neruda aprovechó una anécdota sobre su exilio a Argentina por la persecución política y relató cómo aquellos paisajes y las personas que encontraba en su camino le ayudaron a "formular mi poema".
"El poeta no es un 'pequeño dios'. No, no es un 'pequeño dios'. No está signado por un destino cabalístico superior al de quienes ejercen otros menesteres y oficios. A menudo expresé que el mejor poeta es el hombre que nos entrega el pan de cada día: el panadero más próximo, que no se cree dios. El cumple su majestuosa y humilde faena de amasar, meter al horno, dorar y entregar el pan de cada día, como una obligación comunitaria", expresó el escritor chileno.
