Mientras el mundo condena el derrame, los trabajadores tapan el pozo de BP
Los trabajadores que intentan frenar el derrame de crudo en el mar no quieren saber nada del mundo exterior, sólo enfocarse en su objetivo
Viernes, 11 de junio de 2010 a las 12:12

El estallido en la plataforma petrólera de BP que ocasionó el derrame se registró el 20 de abril (Cortesía Guardia Costera).
- El pozo de alivio es de entre 4.8 y 5.4 kilómetros de profundidad de la superficie marina
- Es la única alternativa segura para detener el derrame de petróleo
- BP dijo que la perforación del pozo de alivio había llegado a una profundidad de 4.2 kilómetros
- La mayoría de los trabajadores que hacen el nuevo pozo viene de Mississippi, Luisiana y Texas
- ESPECIAL: Desastre ambiental en el Golfo
- EU coordina acciones con México y Cuba ante posibles daños por el derrame
- El derrame cambiará el futuro de la exploración, estima una agencia global
- Parte del crudo vertido alcanza un destino turístico de Alabama
- Estados Unidos da ultimátum a BP para presentar un plan contra el derrame
- Científicos aumentan el estimado de barriles derramados en el Golfo
- El derrame en el Golfo de México puede ser de 70,000 barriles diarios
- El derrame provoca inspecciones más duras en plataformas del Reino Unido
- EU: Es muy pronto para estar satisfechos con los avances de BP
- Autoridades de Florida encuentran manchas de alquitrán en costa noroeste
- México extendió su vigilancia del derrame de petróleo a cinco estados
- La mancha de petróleo se extiende a más estados del Golfo de México
- La crisis ambiental del Golfo podría ser la peor en la historia de EU
- La Casa Blanca envía a BP una factura por 69 mdd por costos del derrame
- BP anuncia avances en el control de la fuga en el Golfo
- El derrame en el Golfo de México supera al accidente petrolero de Alaska
- La limpieza en el Golfo, ¿ensucia los pulmones de los trabajadores?
- En Cuba les preocupa que el petróleo del derrame alcance sus costas
![]() |
La población quiere que esto se haga bien y pronto, y nosotros también queremos hacerlo, pero todos debemos entender que se trata de un pozo que mató a once personas | |
| Nick Schindler | ![]() |
|
Nota del editor: Durante las 48 horas que Kyra Phillips, de CNN, estuvo con el almirante de la Guardia Costera, Thad Allen, tuvo acceso al navío Development Driller III, el y junto con Jessica Ravitz, de CNN, habló en Nueva Orleans, Louisiana, sobre que lo que vio y aprendió.
A BORDO DEL DEVELOPMENT DRILLER III, GOLFO DE MÉXICO (CNN) -- ¿Las noticias? No pueden seguir viendo las que sólo critican su progreso y dicen que no están trabajando lo suficientemente rápido ni lo suficientemente bien. Es una carga difícil de soportar.
Ellos entienden lo terrible de la situación, y por eso están trabajando en las aguas donde fallecieron sus amigos y parientes. Estas pérdidas, y las historias que escuchamos de los trabajadores sobrevivientes a la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, los acompañan todos los días, mientras el resto del mundo observa.
Hombres y mujeres trabajan en la perforación del pozo de alivio que mide entre 4.8 y 5.4 kilómetros de profundidad de la superficie marina, dijo el almirante de la Guardia Costera, Thad Allen. Es la única alternativa segura para detener el derrame de petróleo que no deja de llegar a las aguas del Golfo de México.
"Perforar un pozo de alivio de forma segura y eficiente toma tiempo, y eso es lo que intentamos hacer”, dijo el capitán Lee Crowe. “Nuestro objetivo es detener el flujo de petróleo, y es la solución a largo plazo, no a corto plazo”.
El jueves, BP informó que la perforación del pozo de alivio había llegado a una profundidad de 4.2 kilómetros.
Hay poco menos de 200 personas trabajando por ese objetivo. Son biólogos marinos, científicos y expertos en construcción y en materiales. No son mano de obra contratada, sino que trabajan en la plataforma con turnos de tres semanas, viviendo en cuartos sencillos y comiendo en un espacio que ni siquiera se acerca a una cafetería de escuela.
Los recuerdos de casa y las fotos de la familia que dejaron para ir a hacer este trabajo posan sobre sus escritorios.
La mayoría de ellos viene de Mississippi, Luisiana y Texas, los lugares que serán los más afectados por las aguas contaminadas. Para ellos, lo que hacen es más que un trabajo: es un intento por proteger sus propias casas.
“Parte del problema es que hay mucho escrutinio externo sobre lo que estamos haciendo aquí”, dijo el capitán Nick Schindler. “La población quiere que esto se haga bien y pronto, y nosotros también queremos hacerlo, pero todos debemos entender que se trata de un pozo que mató a once personas y ahora está hundido, así que no vamos a acelerar la marcha, sino que vamos a hacerlo de la forma más segura posible”.
La zona del desastre
Para llegar al área del accidente del 20 de abril, hay que viajar una hora en helicóptero desde Nueva Orleans, Luisiana. Desde el aire se pueden ver los esfuerzos para contener el derrame de petróleo. Largas barreras de contención flotan en el agua para absorber el crudo, pero no se divisan albercas negras espesas, sino depósitos de masa anaranjada.
Durante el vuelo, el almirante Allen puede ver algo que los vientos modifican la trayectoria del agua. Con base en esto se predijo que Pensacola, Florida, sería afectada por el petróleo en un par de días, y así ocurrió.
El olor a alquitrán fresco es notado por todos y aumenta a medida que el helicóptero de la Guardia Costera se acerca a su destino, aterrizando en la plataforma Development Driller III.
En el agua, la Development Driller III trabaja en el pozo de alivio de respaldo, mientras que Discover Enterprise intenta cerrar el flujo de petróleo. Detrás de esa plataforma, las cámaras submarinas captan las imágenes del derrame.
Dos botes lanzan agua fresca desde sus popas, intentando sofocar los gases que emanan del agua contaminada.
La seguridad es prioridad en esta plataforma. Los visitantes que llegan deben bajar y ver un video de seguridad, quitarse accesorios como aretes, y colocarse un casco, lentes protectores y botas con forro de acero.
Una mujer detrás de un escritorio agradece al equipo de CNN por haber llegado para contar la historia de los trabajadores. Cerca de ahí hay copias de una revista que habla de los trabajadores del Deepwater Horizon que fallecieron.
La operación es enorme, y el equipo y los tecnicismos son impresionantes. En salas de juntas, grandes pantallas registran el progreso del esfuerzo; los diagramas que el almirante de la Guardia Costera dibuja para explicar el problema dejan confundido a un periodista, por lo que intenta explicarlo en términos más simples.
"La intención es interceptar el barreno del pozo, y lo haremos debajo de la superficie cerca de la reserva para después bombear lodo pesado para que sea un contrapeso de la presión del petróleo que sale hacia arriba”, dijo Allen. “Esto les permitirá cerrar el pozo, y cuando eso se logre, podrán quitar el árbol de prevención de reventones, traerlo a la superficie y descubrir qué fue lo que pasó”.
En cubierta, el trabajo es constante y ruidoso; las voces se escuchan desde todos los extremos, dando indicaciones en medio de las enormes torres sobre ellos. La gente que opera la plataforma y dos grúas hace maniobras cuidadosas y bien orquestadas.
La incesante perforación ocasiona una vibración permanente, y no hay pláticas casuales entre estos empleados de Transocean, que trabajan turnos de 12 horas, periodos intensos que exigen mucha concentración.
"Yo sólo quiero que todos sepan que estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos”, dijo Schindler. “No vamos a acelerarnos ni vamos a lastimar a nadie. Vamos a proteger a todos y vamos a recordar que este es un lugar en el que ocurrió un evento catastrófico”.



