Zimbabwe certifica que su valioso mineral está ‘limpio de sangre’
El primer ministrio de Zimbabwe celebró que las piedras preciosas de su país obtuvieron un certificado de que se extraen de manera legal
Jueves, 12 de agosto de 2010 a las 13:35

El primer ministro Morgan Tsvangirai durante el lanzamiento de la venta de diamantes (AFP).
- Los miembros del Proceso deben certificar que los diamantes no están relacionados a conflictos
- Zimbabwe vende 72 millones de dólares en diamantes esta semana
- Humman Rights Watch acusa al ejército de Zimbabwe de ocupar las minas de diamantes
- Los diamantes de sangre ocupan un papel importante en el juicio contra el ex presidente de Liberia Charles Taylor
(CNN) — Zimbabwe lanzó su primera venta multimillonaria de diamantes esta semana después de obtener certificación el mes pasado de que las piedras preciosas del país son obtenidas humanamente y no son “diamantes de sangre”.
La venta de 900,000 quilates de diamantes el martes produjo un neto de 72 millones de dólares, según el Sistema de Certificación del Proceso de Kimberley, sistema internacional entre países comerciantes de diamantes que certifica que el mercado no está relacionado a conflictos.
El Consejo Mundial de Diamantes autorizó el mes pasado a Zimbabwe a realizar dos exportaciones supervisadas de diamantes en bruto hasta septiembre.
“Si esto es una victoria para alguien, es una victoria para el Proceso de Kimberly”, dijo Boaz Hirsch, presidente de Kimberly. “Los pasados meses han sido difíciles, pero han demostrado claramente que el Proceso de Kimberly puede lograr resultados”.
El Proceso de Kimberly ha prohibido la exportación de diamantes desde Zimbabwe desde el año pasado después de que el ejército ocupara los campos de diamantes del país desde finales de 2008.
El Proceso de Kimberley dijo el año pasado que la minería ilegal de diamantes por las tropas de Zimbabwe estaba dando lugar a derramamiento de sangre y ataques a la población civil. El grupo de vigilancia mundial hizo las acusaciones luego que los residentes y los trabajadores dieran testimonios durante una investigación.
La investigación empezó días después de que un reporte de Human Rights Watch acusara a las fuerzas armadas de la nación de ocupar violentamente los campos de diamantes en el distrito de Marange y de matar a 200 personas desde el año pasado. Algunas víctimas fueron enterradas en fosas comunes, dijo el informe.
Luego de una investigación el verano pasado, funcionarios del Proceso de Kimberly le pidieron al gobierno desmilitarizar los campos de diamantes e investigar las acusaciones contra el ejército.
De otro lado, Human Rights Watch acusó a las fuerzas armadas de Zimbabue de de destinar el dinero de los diamantes al ZANU-PF, el partido del presidente Robert Mugabe. El gobierno desestimó algunos aspectos del informe, diciendo que los críticos estaban tratando de calumniar al partido de Mugabe.
“Puedo confirmar que ha habido minería ilegal en Zimbabue, pero estamos controlando la situación ahora”, dijo en ese entonces el ministro de asuntos internos Kembo Mohadi.
El gobierno no ha podido verificar las acusaciones de muertes y fosas comunes, dijo Mohadi.
“Como un gobierno responsable, empezamos a investigar esos informes”, dijo, agregando que las ganancias de la minería en la empobrecida nación no están siendo distribuidas a ningún grupo en particular.
“El dinero no será manejado por ningún partido sino por el tesoro público”, dijo.
Los diamantes de sangre han estado en las noticias en las recientes semanas debido al juicio contra el ex presidente de Liberia Charles Taylor, quien es acusado de financiar una sangrienta guerra civil en el vecino país de Sierra Leona a través de la venta de diamantes que llevó a asesinatos, violaciones y mutilaciones masivas. El conflicto terminó en 2002.
Durante el conflicto, que duró una década, adolescentes del Frente Unido Revolucionario –apoyado por Taylor- fueron forzados a matar, a consumir drogas adictivas para provocar comportamiento violento y con frecuencia eran ordenados a violar a mujeres y saquear viviendas. Les fueron suministradas armas directamente financiadas con las ganancias de las ventas de diamantes, según las Naciones Unidas.
En 2002, una corte de la ONU fue establecida en Sierra Leona para juzgar a Taylor por cargos de crímenes de guerra. La corte fue luego movida a La Haya en 2008 por temor a que la presencia de Taylor pudiera afectar la estabilidad y la seguridad de la región.
Taylor es acusado de cinco cargos de crímenes contra la humanidad, incluyendo homicidio, esclavitud y violencia sexual y esclavitud. También enfrenta cinco cargos de crímenes de guerra, como actos de terrorismo y tortura, y un cargo por serias violaciones a la ley internacional humanitaria. Él ha negado todos los cargos.
Taylor es el primer jefe de estado africano en ir a juicio por crímenes de guerra ante un tribunal internacional.
Bajo el Proceso de Kimberly –creado en 2003- los países miembros deben certificar que todas las exportaciones de diamantes en bruto sean producidas a través de minería legal y que las ventas no estén relacionadas a conflictos.
Cada venta lleva un certificado que detalla de dónde vienen los diamantes, cómo fue su minería, dónde fueron cortados y pulidos, qué grupos participaron en la elaboración y su destino final. La idea es que los países miembros del Proceso de Kimberly no puedan comerciar con estados que no son miembros.

