Venta de sostenes ayuda a mujeres a retomar su vida en Mozambique
Una estadounidense recupera las prendas con la intención de que mujeres africanas los vendan y se hagan de recursos
Jueves, 23 de febrero de 2012 a las 11:50
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CNN — Mientras observaba una montaña de sostenes en su sótano, Kimba Langas supo que algo se le había ido de las manos.
La mamá de tiempo completo empezó a recolectar sostenes con la firme intención de ayudar a mujeres del otro lado del mundo. Empezó de boca en boca y con una página de Facebook.
Pero al poco tiempo, los sujetadores ya no cabían en su casa, ubicada en los suburbios de Denver, Colorado. Estaban en su sótano, en su garaje, en su carro. Estaban en cajas, bolsas, en sobres. Su esposo Jeff trataba de darles la vuelta, pero la verdad es que no era fácil.
“Todo el tiempo estaba moviendo cajas para poder llegar a sus herramientas”, dijo Langas. “Abajo, en el sótano, es donde tiene su mesa para cortar y otras herramientas grandes, así que a parte de tener que mover cajas, también recibía un regaño de mi parte por llenar de polvo de madera los sostenes”.
Langas recolecta sostenes que nadie quiere para una organización cartitativa que se llama “Libera a las Chicas”, que a su vez los hace llegar a jovencitas que lograron escapar del tráfico sexual en Mozambique. Pero no se los envíen para que los usen, sino para que los vendan en mercados de segunda mano en donde los sujetadores son un artículo bien valorado, por lo que se venden a buen precio.
De esa forma, las muchachas ingresan un dinero que les resulta suficiente para mantenerse y no ser explotadas sexualmente otra vez.
Sentada en la sala de su casa, mientras empaca cajas con sostenes en compañía de su hijo de cuatro años, Wyatt recapitula sobre la rapidez con la que cobró fuerza el proyecto.
La idea se le ocurrió al Pastor de su Iglesia, quien planeaba mudarse a Mozambique para efectuar su labor de misionero, por lo que le pidió a Langas que se hiciera cargo del proyecto con él. Ella aceptó pensando que sería divertido.
“Una de las cosas que se me hicieron más atractivas de 'Libera a las Chicas', aparte del nombre llamativo, fue el de donar los sostenes” dijo. “Yo tenía cinco o seis sujetadores en el fondo de mi cajón. Como mujer, tú lo sabes, compramos un sostén sin probárnoslo, y cuando llegamos a la casa, nos lo ponemos, pero si no nos queda, es uno de esos artículos que te gustaría donar, pero en ocasiones no te atreves a hacerlo. ¿Estamos acostumbradas a donar los sostenes?, ¿Qué hacemos con ellos?”.
Por lo visto, la iniciativa tuvo un impacto casi inmediato en las mujeres de Estados Unidos. Inmediatamente después de creada la página de Facebook, empezaron a llegar muchos sostenes. La respuesta fue mucho mejor de lo que se esperaba.
“Me acuerdo que al principio me emocionaba mucho al recibir sobres y pequeñas cajas, y wow, si una caja tenía 50 o hasta 100 sujetadores era la locura”, agregó Langas. “Y de pronto, ¿sabes? llegaban 800, 1,000 y hasta 1,200 sostenes.
“Hubo una colecta en Arizona en donde juntaron 8,000. Hay una Iglesia en Tennessee que recolectó 3,000. Hay un grupo aquí en Denver que juntó 1,250. Se corrió la voz y hemos tenido éxito”.
Langas tuvo que rentar una bodega para guardarlos. Pero ahora tiene un gran problema: ¿Cómo enviará los 25,000 sostenes?
Un contenedor de embarque costaría $6,500 dólares; dinero que, ella dice que no tiene. Cuando sabe de alguien que viajará a Mozambique le pide que se lleve una maleta extra llena de sujetadores. Pero su meta es juntar el dinero suficiente para enviarlos todos.
Mientras tanto, los voluntarios que la ayudan la impulsan a seguir y las jóvenes víctimas por las que pelea la motivan, por lo que está feliz de poner su granito de arena para acabar con la esclavitud del mundo actual.
“Algún día va a cambiar”, dice. “Yo lo sé, y si no es en mi generación, espero que mi hijo llegue a ver un gran cambio y espero que para cuando haya terminado su carrera, o a lo mejor cuando tenga mi edad, o antes, pueda decir algo así como '¿esclavitud, qué? ah, leí algo de eso en los libros de mi escuela”.

