El Movimiento por la Paz a futuro: crecer sin líder
Con una carta, Javier Sicilia se despidió temporalmente del MPJD; el poeta y otros miembros del movimiento buscan una dirección colegiada

Javier Sicilia (cen) es uno de los líderes del MPJD (Getty Images)
- Javier Sicilia envió al Movimiento por la Paz una carta fechada el 11 de octubre de 2012
- En ella anunció que se retirará temporalmente con su familia en Francia
- 'Soy poeta y un poeta no puede vivir sin el silencio', escribió
(CNNMéxico) — Nota del editor: Daniela Pastrana ha cubierto todas las caravanas organizadas por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) y escribió el capítulo 'Las voces de la guerra' sobre el MPJD en el libro 'Entre las cenizas'.
Es una carta de tres cuartillas, firmada en Cuernavaca, Morelos, el 11 de octubre de 2012, Javier Sicilia saluda con un “queridos hermanos y hermanas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD)”, y tras una breve introducción sobre el camino andado desde marzo de 2011, anuncia que tomará un descanso.
“Hemos llevado con nosotros nuestros propios dolores y los dolores de otros (…) desde ellos hemos desatado procesos profundos que abren un camino a la paz y a la justicia que exige que el MPJD entre en una fase más horizontal y de mayores coaliciones con otras organizaciones hermanas. Esos momentos, me piden a mí, en lo personal, un largo retiro”, dice el texto, que circuló entre la treintena de activistas que llegaron el martes 16 de octubre a la asamblea del movimiento en las oficinas de Serapaz, en la Ciudad de México.
Las hojas, a las que CNNMéxico tuvo acceso, pasaban de unas manos a otras, queriendo entender las razones del líder, pero sobre todo, tratando de leer entre líneas una despedida más profunda.
“Las razones son múltiples, soy un poeta y un poeta no puede vivir sin el silencio. Yo no lo he tenido”, escribió Sicilia. “Me lo permite, también, la exigencia de una nueva fase de horizontalidad del propio MPJD (…) la mejor forma de destruir un movimiento es concentrarlo en una persona. Los seres humanos somos finitos y nos desgastamos, nos agotamos y terminamos, cuando se mitifican, por decepcionar”.
“Me lo exige también algo que ha estado en el centro de mi vida: la búsqueda de la proporción. (…) Esa realidad, que ha hecho de mí lo que soy y que la tragedia desproporcionó y me ha llevado a la desmesura de los medios, de las grandes caravanas, de los diálogos con el poder y con las masas, me pide un retorno”.

