Cambio climático: las dos caras de la moneda para los mexicanos
México es uno de los países más vulnerables ante el calentamiento global, pero las empresas, el gobierno y la población también pueden beneficiarse de esto.
Miércoles, 24 de noviembre de 2010 a las 12:43

(Revista Expansión)
El aumento de la frecuencia y la intensidad de las tormentas extremas en México y otros países generan riesgo a las instalaciones turísticas, aumento de los costos de seguros, costos por la interrupción de negocios.
La reducción de las precipitaciones e incremento de la evaporación en algunas regiones genera escasez de agua, competencia por el agua entre el turismo y otros sectores, desertificación, aumento de incendios forestales que amenazan la infraestructura y que afectan la demanda.
El aumento de la frecuencia de fuertes precipitaciones en algunas regiones crea el riesgo de inundaciones y daños en la arquitectura histórica y cultural, daños a la infraestructura turística y alteración de la estacionalidad.
La elevación en el nivel del mar genera erosión en costas, pérdida de área de playas; costos más elevados para proteger y mantener las fronteras marítimas.
El cambio en la biodiversidad terrestre y marina pone en riesgo los atractivos naturales y de especies; mayor riesgo de enfermedades en zonas tropicales.
Los incendios forestales con mayor frecuencia e impacto genera pérdida de atractivos naturales, incremento del riesgo de las inundaciones, daño de la infraestructura turística.
Los cambios de suelo pueden ocasionar la pérdida de bienes arqueológicos y otros recursos naturales.
