Miles de uruguayos dejaron de fumar tras la prohibición del gobierno
Las leyes que prohíben fumar en espacios cerrados han resultado estériles, excepto para los uruguayos, que ya cambiaron sus hábitos

En México la ley anti tabaco no ha logrado cambiar los hábitos de los ciudadanos. (Cuartoscuro).
MONTEVIDEO (EFE) — Más de 115,000 uruguayos han dejado de fumar desde que en marzo de 2006 el gobierno prohibió el consumo de tabaco en locales cerrados, informó la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz.
En los últimos años se ha registrado en Uruguay un descenso del 24 % en el número de fumadores diarios, lo que supone un triunfo para "la incansable lucha contra el tabaco del gobierno de Tabaré Vázquez", apuntó la ministra durante la presentación de la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adultos (GATS) en Uruguay.
Según la encuesta, un 25 % de las personas de más de 15 años consume tabaco en el país, el cual tiene una población total de unos 3.3 millones de habitantes.
El informe, llevado a cabo entre los meses de octubre y diciembre del año pasado a través de más de 5,500 entrevistas, fue diseñado por Bloomberg Philanthropies, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El estudio indica que un 48 % de los fumadores uruguayos intentaron dejarlo en los últimos 12 meses, pero solo el 8 % abandonó el tabaco y no fuma en la actualidad.
Asimismo, remarca que el 44.6 por ciento de los fumadores actuales ha pensado dejar de fumar debido a las advertencias sanitarias que muestran las cajetillas.
La encuesta GATS es el estándar mundial para vigilar de forma sistemática el consumo de tabaco. Su objetivo es "ayudar a los países a cumplir sus obligaciones en relación al convenio marco de la OMS para el control del tabaco", indicó la portavoz del proyecto Bloomberg, Kelly Hanning.
Asma aseguró que Uruguay ha demostrado su "liderazgo" en la lucha contra el tabaquismo con medidas como la que convirtió al país en el primero de América Latina en prohibir el consumo en todo espacio público cerrado y en los lugares de trabajo, en marzo de 2006.
Además de impulsar la prohibición, el gobierno de Tabaré Vázquez elevó un 13% el precio de los cigarrillos y, en agosto de 2008, prohibió la publicidad de tabaco y obligó a que las cajetillas dispusieran el 50% de su espacio a mostrar fotografías de los efectos del tabaco sobre la salud.
A principios de 2009 otra ley impidió el uso de palabras como "light", "mild" o "suave" en el etiquetado de los cigarrillos, mientras que a finales de año aseguró que subiría los impuestos a las empresas tabaqueras que intentaran rebajar sus precios.
