Un estudio revela que los niños heredan la conducta suicida de sus padres
Según una investigación en EU, los niños y adolescentes que son hijos de padres suicidas tienen tres veces más probabilidades de morir igual
Viernes, 23 de abril de 2010 a las 06:55

Niños y adolescentes de padres suicidas tienen tres veces más probabilidades de morir por la misma causa (SXC).
- Niños y jóvenes que viven el suicidio de sus padres tienden a repetir la experiencia
- Un estudio revela que el suicidio tiene sus raíces en los genes
- La delgadez de la corteza cerebral es un factor para desarrollar depresión en las personas
- La investigación ayudará al diagnóstico temprano de la depresión y su respectivo tratamiento
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El trastorno asociado con el suicidio de los padres, creemos es mayor cuando alguien pierde un padre durante la infancia y adolescencia | |
| Holly Wilcox, Centro Infantil Johns Hopkins | ![]() |
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(CNN) — El poeta John Berryman así como el hijo de Sylvia Plath, Nicholas Hughes, son ejemplos de personas cuyos padres se suicidaron cuando ellos eran niños y vieron afectadas sus propias vidas en la etapa adulta.
Un amplio estudio reveló que las personas que tuvieron padres suicidas, tienden a morir de la misma forma.
La investigación será publicada en la edición de mayo del periódico de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente.
“Los resultados señalan que los factores de desarrollo, de ambiente y de genética son importantes”, explicó el director del estudio, Holly Wilcox, investigador del Centro Infantil Johns Hopkins.
El estudio se basó en un registro de más de 500,000 niños, adolescentes y jóvenes que viven en Suecia, hijos de un papá o una mamá que murió por suicidio, enfermedad o accidente. La muestra fue comparada con los resultados de casi 4 millones de niños, adolescentes y jóvenes que todavía viven con sus padres.
Las conclusiones: niños o adolescentes de padres que se quitaron la vida tienen tres veces más probabilidades de morir por suicidio. Pero a mayor edad menor riesgo, es el caso de los jóvenes que tienen entre 18 y 25 años.
“Creemos que el trastorno asociado con el suicidio de los padres es mayor cuando alguien pierde un padre (o madre) durante la infancia y adolescencia”, afirmó Wilcox.
Y agregó que para efectos de investigación, el suicidio todavía es un evento extraño. En Estados Unidos, cada año se suicidan entre 7,000 y 12,000 niños hijos de padres suicidas, dijo el director del Centro Infantil Johns Hopkin.
Wilcox agregó que Estados Unidos es un país que provee seguro médico universal y tiene el nivel económico más alto que muchos otras naciones.
Los resultados son relevantes para confirmar el riesgo hereditario de la conducta suicida, aseguró la Dra. María Oquendo, psiquiatra del Centro Médico de la Universidad de Columbia, quien no participó en el estudio.
En febrero, un trabajo hecho para la misma publicación encontró que los intentos de suicidio también vienen de familia. En algunos casos, los niños habían intentado suicidarse antes de que los padres lo hicieran, dijo Oquendo, coautora del estudio.
Oquendo y sus colegas hallaron que los miembros de la familia no imitan la conducta suicida, sin embargo pueden estar predispuestos hacia ella.
¿Suicida por herencia?
Anteriores estudios señalaron indicios de un componente genético en el suicidio.
Un trabajo de 2009 realizado por la Academia Nacional de Ciencias hallaron marcas biológicas de depresión. La corteza, la superficie del cerebro, tiende a ser más delgada en personas con un alto grado para desarrollar una depresión.
Los participantes tenían la superficie de su cerebro delgada antes de descubrir sus problemas mentales, concluyó el estudio. Los hijos y nietos de personas depresivas tuvieron esas diferencias estructurales en sus cerebros.
Investigadores creen que aunque la delgadez interfiere con el proceso de estímulo emocional, las terapias podrían funcionar, advirtió el Bradley Peterson, un psiquiatra del Centro Médico de la Universidad de Columbia.
Mucha gente cree erróneamente que el estrés es la raíz de suicidios. En cierto sentido, el estrés tiene que ver, pero el componente familiar puede determinar cómo estas personas responden al estrés, dijo Oquendo.
“A menos que haya algo que te predisponga a reaccionar ante el estrés de esa forma, éste no te puede llevar al suicidio”.
Wilcox indicó que los resultados de su investigación son una oportunidad para que la gente joven que ha perdido a sus padres por suicidio pueda diagnosticarse en una atención primaria.
La identificación temprana y el tratamiento de la depresión puede contribuir a la prevención del suicidio, dijo el médico. Los pacientes sobrevivientes de padres deberán también ser más sensibles a cualquier problema psiquiátrico que venga.
Finalmente, el estudio de Wilcox señala que el riesgo cometer un crimen violento es superior en los niños que perdieron a uno de sus padres independientemente de la causa.
El poeta John Berryman así como el hijo de Sylvia Plath, Nicholas Hughes, son ejemplos de personas cuyos padres se suicidaron cuando ellos eran niños y vieron afectadas sus propias vidas en la etapa adulta.
Un amplio estudio reveló que las personas que tuvieron padres suicidas, tienden a morir de la misma forma.
La investigación será publicada en la edición de mayo del periódico de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente.
“Los resultados señalan que los factores de desarrollo, de ambiente y de genética son importantes”, explicó el director del estudio, Holly Wilcox, investigador del Centro Infantil Johns Hopkins.
El estudio se basó en un registro de más de 500,000 niños, adolescentes y adultos jóvenes que viven en Suecia, hijos de un papá o una mamá que murió por suicidio, enfermedad o accidente. La muestra fue comparada con los resultados de casi 4 millones de niños, adolescentes y adultos jóvenes que todavía viven con sus padres.
Las conclusiones: niños o adolescentes de padres que se quitaron la vida tienen tres veces más probabilidades de morir por suicidio. Pero a mayor edad menor riesgo, es el caso de los jóvenes que tienen entre 18 y 25 años.
“Creemos que el trastorno asociado con el suicidio de los padres es mayor cuando alguien pierde un padre (o madre) durante la infancia y adolescencia”, afirmó Wilcox.
Y agregó que para efectos de investigación, el suicidio todavía es un evento extraño. En Estados Unidos, cada año se suicidan entre 7,000 y 12,000 niños hijos de padres suicidas, dijo el director del Centro Infantil Johns Hopkin.
Wilcox agregó que Estados Unidos es un país que provee seguro médico universal y tiene el nivel económico más alto que muchos otras naciones.
Los resultados son relevantes para confirmar el riesgo hereditario de la conducta suicida, aseguró la Dra. María Oquendo, psiquiatra del Centro Médico de la Universidad de Columbia, quien no participó en el estudio.
En febrero, un trabajo hecho para la misma publicación encontró que los intentos de suicidio también vienen de familia. En algunos casos, los niños habían intentado suicidarse antes de que los padres lo hicieran, dijo Oquendo, coautora del estudio.
Oquendo y sus colegas hallaron que los miembros de la familia no imitan la conducta suicida, sin embargo pueden estar predispuestos hacia ella, añadió Oquendo.
¿Suicida por herencia?
Anteriores estudios señalaron indicios de un componente genético en el suicidio.
Un trabajo de 2009 realizado por la Academia Nacional de Ciencias hallaron marcas biológicas de depresión. La corteza, la superficie del cerebro, tiende a ser más delgada en personas con un alto grado para desarrollar una depresión.
Los participantes tenían la superficie de su cerebro delgada antes de descubrir sus problemas mentales, concluyó el estudio. Los hijos y nietos de personas depresivas tuvieron esas diferencias estructurales en sus cerebros.
Investigadores creen que aunque la delgadez interfiere con el proceso de estímulo emocional, las terapias podrían funcionar, advirtió el Bradley Peterson, un psiquiatra del Centro Médico de la Universidad de Columbia.
Mucha gente cree erróneamente que el estrés es la raíz de suicidios. En cierto sentido, el estrés tiene que ver, pero el componente familiar puede determinar cómo estas personas responden al estrés, dijo Oquendo.
“A menos que haya algo que te predisponga a reaccionar ante el estrés de esa forma, éste no te puede llevar al suicidio”.
Wilcox indicó que los resultados de su investigación son una oportunidad para que la gente joven que ha perdido a sus padres por suicidio pueda diagnosticarse en una atención primaria.
La identificación temprana y el tratamiento de la depresión puede contribuir a la prevención del suicidio, dijo el médico. Los pacientes sobrevivientes de padres deberán también ser más sensibles a cualquier problema psiquiátrico que venga.
Finalmente, el estudio de Wilcox señala que el riesgo cometer un crimen violento es superior en los niños que perdieron a uno de sus padres independientemente de la causa.


