La falta de leche materna, el ambiente, los genes y el mal sueño engordan
La obesidad está cobrando su factura a los mexicanos, de ahí la necesidad de identificar hábitos y hasta factores genéticos para combatirla
Miércoles, 19 de mayo de 2010 a las 11:17
- En 30 años las familias mexicanas se han vuelto tres veces más gordas
- A los cuatro años, un niño mexicano ha recibido 48% de la energía requerida tan sólo de alimentos procesados
- En 2007 México ocupó el segundo lugar mundial en consumo de refrescos
(QUO) — Siete de cada 10 adultos mexicanos tiene obesidad o sobrepeso, según el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, Estrategia contra el sobrepeso y la Obesidad de la Secretaría de Salud.
¿Por qué? Los mexicanos son particularmente propensos a la obesidad debido a 4 factores de riesgo, de acuerdo con la revista Quo:
1. Ausencia de leche materna en los primeros seis meses de vida. Se priva al bebé de la leptina que contiene la leche y en consecuencia se le impide a su cerebro programarse con respecto a la saciedad, según señala un estudio de la Organización Mundial de la Salud.
2. Atmósfera ‘obesigénica’. El niño tiene una infancia estimulada en forma constante para ingerir comida rica en grasas y carbohidratos, no hacer ejercicio, adquirir hábitos sedentarios y vivir bajo la influencia negativa del grupo de trabajo, la escuela y los ambientes familiares.
En ese sentido y de acuerdo con el estudio “Alimentos Industrializados en la Dieta de los Preescolares Mexicanos”, del Instituto Nacional de Salud Pública, en los primeros cuatro años de vida un infante recibió 48% de la energía requerida tan sólo de alimentos procesados.
Además los escolares mexicanos tienen cinco oportunidades para consumir algún alimento o botana durante las cuatro horas y media que permanecen cada día en la escuela. Así, un niño consume, durante esa breve estancia, la mitad de las calorías necesarias para todo el día (entre 840 y 1,259 kcal).
A esto se suman 60 minutos a la semana de actividad física que son obligatorios en la escuela contra 14 horas semanales o más que el niño pasó frente al televisor.
Finalmente se agregan los hábitos alimentarios que se aprenden en casa. Y las cifras de la calidad de la alimentación de los adultos del país son poco óptimas: en 2003 el mexicano promedio duplicó el consumo mundial de azúcar con casi 48 kilogramos por cabeza, mientras que en 2007 el país obtuvo el segundo lugar mundial, sólo detrás de Estados Unidos, en consumo de refrescos (300 millones de cajas).
3. El factor genético. Un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán encontró que los mexicanos tienen una mayor tendencia que otras poblaciones a la obesidad, debido a una alteración exclusiva en el gen transportador del colesterol ABCA1, que se asocia con un riesgo mayor de sufrir sobrepeso, síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y resistencia al efecto de tratamientos contra estas enfermedades.
4. La falta de sueño. Un estudio del Departamento de Fisiología de la Universidad de Murcia, España, ha concluido que los individuos que duermen poco y mal están más gordos. Igual que quienes ingieren gran parte de su comida a deshoras o muy tarde.
