Cómo viajar con niños en avión sin vivir una pesadilla
Dar responsabilidades a los niños durante un trayecto en avión los hace sentir indispensables para el éxito del viaje
Viernes, 16 de julio de 2010 a las 16:49

Es mejor viajar en primera clase cuando se viaja con niños; de esa manera se ahorra tiempo en filas donde los niños pueden perder la paciencia (SXC).
- Algunos consejos prácticos pueden ayudar para un viaje en avión con niños sea más sencillo
- Las tarifas de las aerolíneas son más baratas en fin de semana, lo que ayuda a reducir costos si viaja la familia completa
- Los niños ayudan, y se sienten importantes, cuando se les asignan responsabilidades como cuidar una maleta
- Se ahorra tiempo si se acuerda con los niños quién se sentará junto a la ventana antes de subirse al avión
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(CNN) — Anualmente, mis hijos se van de vacaciones con mi familia política, que vive en otro estado del país. Este año, mi esposo hizo el viaje en auto de más de 16 horas desde Atlanta, Georgia, hasta San Louis, Missouri para dejarlos con sus padres, y yo tuve la grandiosa idea de tomar un avión para recogerlos y regresar el mismo día. Mis hijos tienen 10, 8 y 2 años, y esto es lo que aprendí:
Tarifas de aerolíneas
Cuando tienes una familia numerosa, los precios de las aerolíneas pueden ser una limitante muy poderosa. Casi siempre procuramos hacer viajes por carretera que no duren más de 6 horas, así evitamos tomar vuelos. Cuando decidimos que volaría para recoger a los niños, comencé a revisar tarifas y descubrí que si volaba en miércoles, el precio sería más bajo que cualquier otro día de la semana.
Planeación y estrategia
Algo que me ayudó fue asignar responsabilidades y tareas a mis dos hijos mayores. Antes de salir al aeropuerto, hablamos de qué maletas cuidaría cada uno y quién era responsable de qué. Al hacerlo, mis hijos se sintieron muy importantes e indispensables para lograr éxito en el viaje, y fue de mucha ayuda para mí al llegar a mi destino.
También pesé las maletas antes de salir, para asegurarme de no excedernos del límite de peso. Tomamos la decisión en grupo de comer antes de ir al aeropuerto. Los restaurantes de los aeropuertos suelen ser más costosos, pero con niños, es más fácil comer cuando ya se registraron las maletas y hay que matar el tiempo, sin embargo, decidimos comer antes para pasar más tiempo en familia antes de irnos y al mismo tiempo ahorrarnos algo de dinero.
Check-in
Cuando viajo con mis hijos, siempre intento volar en la aerolínea donde tenga estatus élite o de cliente frecuente: la fila suele ser más corta y tenemos servicio prioritario. Al hacerlo, ahorro tiempo y no tengo que lidiar con la paciencia de mis hijos mientras esperamos en fila. Siempre que puedas, ¡aprovéchalo!
Al viajar con un pequeño ejército, siempre deben detenerse y asegurarse de que cada uno tenga su pase de abordar antes de que abandonen el mostrador.
El vuelo
Siempre tomo ventaja del pre-abordaje cuando viajo con niños. Al hacerlo, sé que no estoy deteniendo al resto de la gente por acomodar a los niños y sus pertenencias. También decidimos, antes de abordar, quién se sentaría junto a la ventana: tener esta conversación antes de abordar puede ahorrarte muchas penas y pleitos.
El resto de los pasajeros suele ponerse ansioso cuando ven familias con niños subiendo al avión. Yo he estado en los dos lados, y sé que cuando otros pasajeros nos ven venir, rezan en silencio deseando que sus asientos no estén cerca de los nuestros: todos se preguntan qué comportamiento tendrán mis hijos.
Con los años logré inculcar modales a mis hijos y creo que a la gente le sorprende lo bien que se comportan mis hijos mayores, y me dan más libertad para lidiar con mi hijo menor. Los sobrecargos también nos ofrecen cacahuates extra o más galletas, y siempre procuran mantener sus vasos de jugo llenos.
En este último viaje varias personas, incluyendo a la tripulación, me elogiaron por el comportamiento de mis hijos a la hora de bajar del avión. En otras palabras, me agradecieron el hecho de que mis hijos no los hayan enloquecido durante el vuelo.
En conclusión: cuando viajes con niños, haz planes, pero siempre espera lo inesperado.

