Inyectarnos un gen en el cerebro podría 'blindarnos' contra el estrés
El profesor de la Universidad de Stanford Robert Sapolsky desarrolla un antídoto para evitar los daños que causa la tensión emocional
Lunes, 31 de enero de 2011 a las 16:57

(Getty Images)
Sapolsky confiesa su malestar por lo que juzga como una malinterpretación de su trabajo.
“El escritor de Wired interpretó una metáfora de manera demasiado literal”, asegura.
El hallazgo del científico no guarda relación con ninguna herramienta de control social, sino con la investigación experimental de un problema que azota la salud de millones de personas en todo el mundo: el estrés.
La batalla que emprendió en 2003 ha dado sus primeros resultados en ratones de laboratorio.
El truco consiste en inyectar genes que, desde dentro del cerebro, nos protejan contra los estragos de la tensión emocional; así ha creado la llamada “vacuna contra el estrés”, aunque a él le incomoda este término.
“Ni hay vacuna, ni existe intención de desarrollarla”, explica Sapolsky.
“Lo que hacemos es terapia génica, porque introducimos en el cuerpo (en este caso, el cerebro) un nuevo gen creado mediante ingeniería. Con las vacunas, se inocula una versión segura de un virus para que nuestro sistema inmunitario desarrolle anticuerpos. Ahí está la diferencia”, detalla el investigador.
