El agotamiento laboral puede provocar comer en exceso
Las mujeres con estrés laboral podrían recurrir a los alimentos como una manera de aliviar las presiones
Viernes, 16 de marzo de 2012 a las 10:01

Si comes por estrés, primero hay que atacar la ansiedad y luego pensar en un régimen alimenticio; el ejercicio ataca ambos problemas (Getty Images).
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(CNN) — El trabajo puede ser una verdadera carga para algunos; hacerlos sentir extremadamente agotados y pesimistas con respecto a su entorno de trabajo, y pensar que sus esfuerzos no son valorados.
En otras palabras: sufren desgaste laboral. Un nuevo estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition conecta estos sentimientos con las conductas de comer en exceso y de manera descontrolada.
El experimento involucró a 230 mujeres trabajadoras. Las que estaban experimentando desgaste laboral al inicio del experimento fueron más propensas a tener una alimentación emocional y descontrolada que aquellas sin ese desgaste. Esto se mantuvo aún después de 12 meses.
Entre quienes no estaban agotadas por el trabajo, la conducta de comer sin control disminuyó significativamente a lo largo de ese año.
“Entre los sujetos con sobrepeso y obesidad, el fracaso para hacer cambios debido al desgaste laboral y a la reducción de recursos puede perjudicar la autoestima y la autoeficiencia, que son importantes para tener éxito en el mantenimiento del peso”, escribieron los autores del estudio.
De acuerdo con investigaciones previas, el índice de masa corporal tiende a estar asociado con comer sin control y con la alimentación emocional. Y además, los individuos con sobrepeso y obesidad eran más propensos a involucrarse en estos comportamientos. Sin embargo, no hubo diferencia significativa en peso entre las personas con y sin desgaste laboral. Y casi la mitad de las personas con agotamiento laboral tenían un peso normal.
Por supuesto, existen diferencias individuales en cuanto a la respuesta al estrés: De hecho, algunas personas comen menos cuando están estresadas, mientras que otras comen más. La pérdida y el aumento de peso bajo estrés también tuvieron variaciones.
Los investigadores tampoco tomaron en cuenta el historial de peso de las participantes, o si habían realizado cambios significativos antes del estudio en términos de pérdida de peso. Esto podría haber afectado los resultados.
Se necesita un estudio que involucre a más participantes para corroborar los resultados de esta investigación en particular. Pero con base en lo que se sabe hasta ahora, los expertos recomiendan hacer frente al desgaste laboral de manera directa.
“Lo que encuentro en mucha gente es que la comida no es el problema. No están comiendo los alimentos necesariamente por una razón fisiológica, sino que lo están haciendo por una razón psicológica. Simplemente sucede que la comida está fácilmente disponible”, dice Meagan Mohammadione, dietista registrada y con licencia del Centro Bariátrico Emory en Atlanta, quien no participó en el estudio.
La médico Melina Jampolis, experta en nutrición, también considera el estrés como una cuestión fundamental para la nutrición. Si el estrés no es tratado y manejado con una visión a largo plazo, realizar cambios en la dieta y el ejercicio es muy difícil, escribió en un correo electrónico.
De hecho, los cambios en la dieta a corto plazo podrían agravar el estrés que las mujeres sienten, ya que alteran la química del cerebro y disminuyen el consumo de nutrientes esenciales. Por ejemplo, la reducción de carbohidratos podría provocar una caída en el estado de ánimo, que ya es bajo.
“Esto verdaderamente se liga a la creciente cantidad de investigaciones que observan los propiedades de tipo 'medicinal' de los alimentos en algunos casos, su impacto en los neurotransmisores en el cerebro, y también la interacción del acceso hipotalámico/suprarrenal(estrés)/pituitario y el control del peso”, escribió.
Y se debe considerar que este estudio se realizó sólo en mujeres. Mohammadione dice que ve muchas más mujeres que hombres que comen por razones emocionales. Y aunque las mujeres tienden a comer mucho cuando están abrumadas, la alimentación emocional entre los hombres parece estar más ligada a la percepción de que tienen que terminar todo lo que está en su plato; por lo menos en opinión de Mohammadione.
Y ¿qué hay de los antojos cuando estás en el trabajo, cuando la máquina expendedora te está tentando con comida chatarra? Mohammadione recomienda tener bocadillos saludables fácilmente disponibles en el trabajo, como zanahorias y manzanas, “para que (cuando) verdaderamente tengas que comer, tengas una mejor opción”.
Además, puedes dar una caminata, dijo. El simple hecho de alejarte de tu escritorio y hacer un poco de ejercicio puede sustituir esa barra de chocolate que ibas a comer.
“La alimentación emocional golpea con mucha rapidez”, dijo Mohammadione. “Tu respuesta a ella debe ser igual de rápida también”.
Las técnicas de plenitud de conciencia se utilizan para ayudar a las personas con problemas de alimentación. Es una manera de estar consciente y pensar sin prejuicios acerca de las emociones que estás experimentando, y traducir ese conocimiento a la práctica de la alimentación. Para obtener más información, visita el Center for Mindful Eating (en inglés).
